Desde sus comienzos, en el año 1989, la RED DE APOYO ESCOLAR Y EDUCACION COMPLEMENTARIA (RAE), ha querido constituirse en un espacio de participación de distintos grupos en la necesidad de buscar respuestas a un desafío común: la deserción y repitencia escolares de los niños y jóvenes de los sectores marginales del Conurbano bonaerense, y las grandes dificultades que encuentran en adquirir las habilidades básicas para insertarse en el futuro en el mercado de trabajo. Todo ello, sumado a la falta de contención afectiva de estos niños, nos ha movilizado a desarrollar propuestas de intervención en los barrios carenciados en los cuales trabajamos, orientadas a la educación integral de los niños y la promoción comunitaria, sobre todo de las mujeres, madres de los niños que concurren a nuestros centros. Como "grupo de grupos", la RED intenta tomar parte en la reconstrucción de los lazos sociales, en vistas a fortalecer a las organizaciones sociales que son parte de la sociedad civil. Nuestra propia existencia pretende ser signo de ello. La problemática de los barrios en los cuales trabajamos nos plantea una serie de desafíos que, si bien pueden tener sus correspondientes en otros ambientes sociales, presentan características propias. El tema de la repetición escolar, contra el que luchamos cotidianamente, nos plantea el riesgo de que cualquiera de nuestros alumnos se convierta en un "chico de la calle", al menos en lo referente a su actividad cotidiana, sino al abandono familiar. Muchos de nuestros alumnos sufren distintos niveles de dificultad que debemos responder con muy pocos recursos, optimizando al máximo aquellos con los que contamos. Esta grave situación con la que nos debemos enfrentar exige, sin duda una capacitación específica, pero que no puede adquirirse sólo con estudios teóricos. Es por ello que damos especial importancia a la formación y al trabajo de los grupos que constituyen la RED. La cogestión de nuestros grupos, la discusión de la problemática, la búsqueda de asesoramiento de profesionales y el trabajo de formación y capacitación dentro de la RED son algunas de las experiencias de esta opción. Por otra parte, vemos la necesidad e importancia de asumir una defensa de los derechos de los niños, en el marco de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, en varias direcciones: En primer lugar, los niños de los sectores populares (y muchas veces sus madres) muchas veces son víctimas de la cruda violencia familiar, consecuencia de, entre otras causas, el alcoholismo, el hacinamiento y la tensión generada por la magra calidad de vida que se padece. En segundo lugar, los niños también son víctimas de la violencia escolar. La marginación y discriminación que sufren se manifiestan en múltiples situaciones. La misma actividad educativa cotidiana en las aulas está marcada por la realización de tareas que desconocen o desprecian su cultura, sus saberes o que terminan haciéndolos responsables, injustamente, de su fracaso escolar, trasladándoles la culpa de aquello que, por otra parte, los expulsa y los margina. En tercer lugar, estos niños, así como sus padres, sufren las consecuencias del desempleo y la violencia laboral que los convierte en estructuralmente excluídos, sin alcanzar oportunidades que les garanticen disfrutar de los derechos básicos de todo ciudadano. Nuestra presencia en los barrios intenta fortalecer en los niños y en sus familias, su propia autovaloración y estima, los haga sentir "queribles" y queridos, los escuche y acompañe, los defienda y estimule, y los anime a revalorizar su propia cultura, y desde allí, fomentar su participación democrática como futuros ciudadanos activos de un mundo culturalmente diverso. Somos conscientes de que el espacio que ocupamos los grupos de APOYO ESCOLAR Y EDUCACION COMPLEMENTARIA, no es un lugar sencillo. Hemos definido nuestro lugar como un lugar de tensión, que se manifiesta entre la necesidad de impulsar un modelo educativo que se sitúe en la perspectiva de un hombre comprometido con su cultura y su historia, y entre las exigencias que la sociedad actual plantea a nuestros niños para tener posibilidades ciertas de inclusión en la vida social y económica. Es por ello que definimos nuestra misión institucional de la siguiente manera: "trabajar para mejorar la calidad educativa de los niños y jóvenes marginados desde un marco comunitario, fortaleciendo a cada grupo en capacitación, gestión de recursos e intercambio y comunicación entre los mismos. Asimismo, aportando elementos al diseño de políticas públicas que garanticen a todos los niños y jóvenes el derecho a una educación integral y de calidad". |